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07, Septiembre 2015

Asusta pensar que exista una auténtica posibilidad que de alguien como Donald Trump pueda convertirse en Presidente de los Estados Unidos. No hay duda que toda voz que se levante para poner al descubierto el absurdo y la intolerancia ridícula que sus ideas y propuestas representan es oportuna e indispensable. Sin embargo, como esa crítica a Trump ya la hacen muchos otros, y mucho mejor de lo que yo podría hacerla, prefiero voltear hacia adentro, hacia nosotros mismos, y contemplar el tema desde otra perspectiva. Lo primero que cabe señalar es que Donald Trump es muchas cosas, pero nada que se parezca a un ideólogo.

03, Julio 2012

En esta ocasión terminamos con el tema de las falacias y para ello abordamos los últimos tipos de ellas que los autores del libro Falacias; escrito por Alejandro Herrera Ibáñez y José Alfredo Torres proponen. Así, hemos hecho un recorrido por los diferentes tipos de falacias. Quizá existan otras o quizá se localicen más variantes dentro de los mismos tipos, lo cierto que vale la pena conocerla y abrir los oídos porque es fácil, no sólo caer en ellas, sino utilizarlas –a veces con intención y a veces sin ellas. Además, en tiempos electorales es de lo más aleccionador escuchar a nuestros candidatos usarlas; en cierto sentido nos permite conocerlos un poco mejor.

26, Junio 2012

Continuamos adentrándonos en el inagotable mundo de la falacia. La semana pasada decíamos que no todas se construyen igual. Enseguida continuo enumerando los tipos de ellas –agrupadas en falacias de irrelevancia y falacias de ambigüedad– según la clasificación que encontré en el libro Falacias; escrito por Alejandro Herrera Ibáñez y José Alfredo Torres. Como ase verá a lo largo del texto, parece que el mundo que la falacia es casi inagotable...

19, Junio 2012

Estamos en plena recta final de las campaña para escoger presidente y me parece un tiempo muy prudente para saber un poco más fondo en qué consiste una falacia, y así poder identificarlas con mayor facilidad cuando nos las receten nuestros candidatos, a la manera como lo hacía Rodrigo Murray con aquel jarabe para tos. La mayoría de las falacias no pueden detectarse por medio del lenguaje lógico formal, puesto que a nivel estructural las argumentaciones son correctas, es por eso que deben analizarse con mucho cuidado los contenidos de las premisas para comprobar por medio de la experiencia y el análisis, si los argumentos se corresponden unos a otros en secuencia lógica y así derivar en una conclusión válida y además verdadera. Para conocer e identificar una falacia informal es indispensable la interpretación de las ideas, las palabras e incluso las intenciones con que éstas son pronunciadas; es justamente esta gama de falacias informales las que este trabajo pretende analizar.

08, Junio 2012

Al analizarlo parece que el problema más grave vinculado con la tecnología está en el hecho concreto de que los parámetros para su desarrollo están basados estrictamente en el potencial económico. Si algo no produce dinero no se desarrolla y punto. Mientras el desarrollo tecnológico no se desprenda de esa motivación económica y comercial como único motor para su avance no podremos hablar de un desarrollo racional y amable con el medio ambiente. Aquí es donde cabe plenamente esa transformación ideológica mediante la cual comprendamos que el planeta no está supeditado a nuestros caprichos, sino que solamente somos una parte de él y que tenemos la responsabilidad de favorecer su funcionamiento natural en vez de obstruirlo y sabotearlo a cada momento. En este orden de ideas, Leopold propuso, como alternativa a la visión economista del medio ambiente, entender que el verdadero rol del ser humano no es el de sino el de un simple miembro y ciudadano de ella. Su idea –nos explica Moya-consistía en extender el campo de la ética a las relaciones de los hombres con la tierra, los animales y, en general, la Naturaleza entera.

01, Junio 2012

La plataforma de la mencionada se sostiene en ocho principios básicos. El primero consiste en reconocer que todas las formas de vida sobre la tierra poseen un valor intrínseco. Aunque expresado así pareciera resultar obvio, lo cierto es que nuestro comportamiento, tanto en lo individual como en lo colectivo, demuestran que estamos convencido de lo contrario. Que nosotros, como seres humanos, estamos en la punta de una supuesta pirámide evolutiva de la que somos los reyes y el resto de los seres –animados o inanimados- deben supeditarse a nuestros deseos. Así desaparecen bosques, se cambian cauces de ríos y se exterminan especies completas con la única finalidad de poseer un espécimen disecado en la sala de la casa. Tenemos una enorme resistencia cultural a entender que la pirámide mencionada antes es solo una ilusión y que el planeta es una fabulosa agrupación de organismos interconectados, no sólo entre sí mismos, sino con su entorno. Quizá, luego de la concientización respecto a la , el cambio más importante que se requiere consiste en erradicar la visión, hoy preponderante, donde todo se analiza desde la perspectiva del interés económico.

25, Mayo 2012

En la práctica, el deterioro ambiental provocado como consecuencia colateral del desarrollo tecnológico es un problema global que amenaza con cambiar radicalmente la manera en que hemos vivido hasta hora. “No podemos negar –nos dice Eugenio Moya- que detrás de las nuevas políticas medioambientales de los países desarrollados encontramos una cierta heurística del temor. Los ya comentados sucesos de Bhopal, de Chernóbil, así como el cambio climático o el agujero en la capa de ozono, han elevado la alarma por el deterioro del medio ambiente y los peligros asociados a la tecnología”. Ya en la década de los setentas el pensador noruego Arne Naess sugirió dos vías para acceder a los problemas ambientales. Por un lado habla de la que busca resolver el daño ambiental mediante el manejo racional de los recursos y las intervenciones tecnocientíficas de un modo más inteligente, pero sin abandonar la perspectiva economista. Pero por el otro lado habla de que equivale a un ambientalismo que busca anclarse en la ética, la política y la cultura para conseguir una relación más positiva e igualitaria con la biósfera. Naess trabaja a partir de la idea de que parte de la premisa de “que no hay ninguna razón –cometa Moya- para pensar que nuestra especie tiene algún derecho para gobernar al resto de la Naturaleza”.

22, Mayo 2012

Dentro de los principios básicos expuestos por el pensador noruego Arne Naess, en su plataforma para una ecología profunda se plantea la urgencia de un cambio significativo en las condiciones de vida de la población a partir de transformar las estructuras económicas, tecnológicas e ideológicas de tal forma que se anteponga la calidad de vida al nivel de vida. En una primera ojeada podría parecer lo mismo, pero nada más lejos de la verdad. De hecho, con el ritmo y la estructura jerárquica que ha adquirido nuestra vida cotidiana, podríamos decir que son casi opuestos y que en la práctica uno excluye al otro. La cuestión es que, ya puestos a escoger, valdría la pena reflexionar un poco respecto a cuál de ellos es más conveniente y cuál de ellos, en lo más profundo, nos satisface más.

18, Mayo 2012

Eugenio Moya habla de dos principios básicos para una <ética mínima apta para la tecnociencia>: principio de la autonomía, donde cada persona es libre de querer una cosa u otra; y principio del respeto, que sostiene la necesidad de tolerar aquellas concepciones de la felicidad distintas a la nuestra y así, desde el punto de vista político, apoyar iniciativas jurídicas que hagan posible el desarrollo de lo que cada uno entienda que es su bien. De esta manera la moralidad queda completamente relegada al ámbito personal. Citando a Engelhart, afirma que toda agrupación que decide constituirse en una comunidad
presupone dos ideas esenciales:
, donde cualquier acción moral pretende lograr beneficios y evitar prejuicios; y el segundo,
, donde cada uno reconoce –y otorga permiso implícito o explícito- que existen acciones que lo afectan con el propósito de concretar un beneficio para la comunidad en su conjunto. Como conclusiones a este trabajo, puedo decir que la aplicación de la biotecnología efectivamente parece un asunto de límites y al final, si bien el territorio de la moralidad es íntimo y privado, el único que realmente puede implementarlos de forma práctica y ética es el Estado.

11, Mayo 2012

Me parece interesantísimo escuchar a alguien que hace una crítica así al concepto de y de , y pienso que justamente la multiplicidad de visiones éticas y morales es lo que hace casi imposible tener un consenso. Habría que partir de definir qué es y cuales son los alcances de la y el , pero aun estos conceptos que en lo general son aceptados por todos, existen matices de opinión que los hacen inaprehensibles. Lo que sí me parece plausible e incuestionable en el planteamiento de Moya, y que quizá es la piedra angular para combatir la intolerancia y el prejuicio, es el hecho de reconocer que vivimos en un mundo repleto de , es decir de ésos otros individuos que piensan, sienten y actúan diferente que yo y que por lo tanto someterlos a una moralidad universal no provocaría más que problemas –como de hecho ya sucede todos los días- causados justamente por la intolerancia hacia lo distinto.

04, Mayo 2012

¿Hasta dónde es correcta la intervención de los conocimientos técnicos y tecnológicos a la hora manipular conscientemente todo aquello que tiene que ver con lo más profundo y esencial del ser humano y de la naturaleza? Ésta es quizá la más apremiante de las preguntas que debe responder el , demasiado embebido, las más de las veces, en ese afán de avance desenfrenado, pero sin demasiada conciencia de los propósitos últimos y de las consecuencias profundas de ese desarrollo. Este trabajo, dividido en tres entregas, estará enfocado en analizar las implicaciones y los límites de la biotecnología