Blog

El Tri en Copa América… Nuestro Eterno Montoncito de 50.
El Tri en Copa América… Nuestro Eterno Montoncito de 50.

20, junio 2015

Ayer viernes 19 de junio de 2015, la selección de México fue eliminada de la Copa América luego de una participación decepcionante. Lo sorprendente no es que haya sucedido así, sino que hubiésemos esperado que fuera de otro modo. Por eso yo no me pregunto por qué nos fue como nos fue. Yo más bien me pregunto lo siguiente: ¿Quiénes suponemos que somos para asistir a una competencia oficial importante, donde Argentina, Brasil, Colombia y el resto de los participantes llevan lo mejor que tienen, mientras que nosotros, en el mejor de los casos, llevamos un 50 o 60 % de nuestro plantel titular? En tiempos donde las distancias entre los equipos son menores, no creo que haya ningún país que pudiera hacer algo así y pensar seriamente que habrá de obtener resultados positivos. ¿Qué sucedería si Alemania –con todo y ser el actual Campeón del Mundo–decidiera ir a la próxima Euro con el 60% de su equipo titular? ¿Tendría alguna posibilidad de competir, con todo y que sea Alemania? ¿Qué nos hace pensar que nosotros sí? Pensemos que tenemos 100 pesos. Es lo que hay, para bien o para mal es lo que tenemos. Quizá Argentina tenga 150, quizá Brasil 160, quizá Bolivia 85. Entonces nosotros, por cierta circunstancia, debemos dividir esa cantidad en 2 montones. Sobra decir que tendremos dos montoncitos de 50, no dos de 100. ¿Qué nos hace creer que mientras todos los demás participantes compiten con su montón completo, nosotros tenemos alguna posibilidad de ganar con muestro montoncito de 50? ¿Qué antecedente existe, ya sea en el deporte o en cualquier otro ámbito, que nos permita suponer que actuar de ese modo puede generar los resultados esperados? ¿Entonces por quélo seguimos haciendo? Se me ocurren algunas respuestas posibles: a)Ingenuidad, b)Estupidez, c)Soberbia, d)Todas las anteriores Desde luego que la lógica indica que en la Copa de Oro las cosas irán por el mismo camino. Si con nuestro montón de 100, jugando en casa, la selección de los Estados Unidos se nos atraganta. ¿Quénos hace creer que al ir a allá con nuestro montoncito de 50, ésta vez habremos de ganarles? De hecho lo más probable es que alguna de las selecciones menores con las que habremos de enfrentarnos antes (y que sobra decir que todas irán con su montón completo) habrán, en el mejor de los casos, de darnos un buen susto. Eso implicará que además llegaremos –si llegamos–al partido contra los Estados Unidos con el ánimo maltrecho. Sinceramente espero que las cosas por fin nos salgan lo suficientemente mal como para que, en vez de buscar un chivo expiatorio y correr al entrenador, seamos capaces de entender que por el camino de los montoncitos de 50 no se llega a ningún sitio. Lo malo es que si en esta ocasión se diera la inmensa casualidad de que las cosas nos salieran bien, perderemos de vista que sólo se trató de eso, de una casualidad y en la primera oportunidad volveremos a repetir el patrón. Al final las cosas terminarán como siempre: Los resultados serán malos y no habráni aprendizaje ni responsables porque nadie en su sano juicio puede exigir resultados de 100 cuando competimos con montonictos de 50. Si así conviniera a los federativos, se cortará alguna cabeza que sacie la sed de sangre y deje a todos en paz. Los grandes jerarcas y patrocinadores harán, como siempre, grandes negocios Y los aficionados nos quedaremos con ese sabor amargo de siempre, y que nos hace sentir a todos, lo que dos veces por año experimentan los aficionados del Cruz Azul. Quizá lo más triste es que en nuestro país la Federación Mexicana de Futbol antepone el negocio a cualquier otro interés. De ser necesario, iremos a 3 o 4 torneos al mismo tiempo, así tengamos que encarar cada uno con montoncitos de 25. Lo único que importa es vender. ¿Será que los aficionados nunca nos cansaremos de comprar saldos? ¿Será que como aficionados no merecemos el respeto como para que nuestra selección tenga la dignidad de sólo participar en aquellas competencias donde llevemos montones de 100? Luego de ver la situación general del país –y para muestra lo que acaba de suceder en la pasada jornada electoral–, ¿no será este asunto de la eliminación de la Copa América una metáfora de lo que somos como país y como individuos, donde esperamos obtener resultados óptimos invirtiendo sólo montoncitos de 50? ¿No habrá llegado la hora de que, en vez de pretextos, excusas y chivos expiatorios, nos decidamos de una puta vez y pongamos en todo lo que hacemos nuestros montones de 100?