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15, Febrero 2013

No cabe duda que es tan fácil caer en fundamentalismos, que incluso cuando aparentemente se está contra ellos, se les combate desde la misma actitud que se desprecia. Esta sensación fue la que me invadió con la lectura de un texto que me parecía, erróneamente, que sería un texto por un lado lleno de razonamientos agudos e interesantes y por el otro escritos en un tono divertido y ligero. Nada de esto sucedió. Con la lectura de La filosofía feroz, de Michel Onfray, me encontré con un libro que aborda temas fundamentales desde una perspectiva extraordinariamente superficial y que además destila resentimiento y furia casi en cada página.

14, Diciembre 2012

Valores superiores e inferiores Pensando en que la situación modifica la naturaleza del valor, es de pensarse que modificará también su importancia. El análisis sobre la posible superioridad de un valor sobre otro se plantea bajo una convencional y supuesta jerarquía de los valores; pero el autor señala que este termino, no sólo remite a un ordenamiento lineal de los valores, sino que también da la impresión que esa jerarquización es fija e inmutable. En este caso, él prefiere referirse a los valores como superiores e inferiores. Para su análisis considera que según sea la naturaleza del valor así será su altura. Si se piensa que el interés es lo que le confiere valor al objeto, es de suponerse que entre más interés, el valor será mayor. Contrario a la hipótesis de valores a priori absolutos y jerarquizados, la interpretación de Frondizi pasa por considerarlos situacionales y de la misma manera se determina su altura. Es decir, que no existen valores superiores o inferiores en sí, sino que para determinar su importancia, debe considerarse la situación.

07, Diciembre 2012

El valor como cualidad estructural Ateniéndonos a la experiencia como conducto para interpretar los valores, encontramos tres factores que contribuyen a formarlos: un sujeto (este puede ser individual o colectivo), un objeto y la acción de asignar valor (valoración). Es importante puntualizar, en contraposición con el objetivismo, que el sujeto es indispensable para la asignación del valor. El autor nos lo explica así: “Si se elimina al sujeto, el valor pierde sentido, pues tiene carácter relacional. Del mismo modo como no puede haber el tío absoluto que carece de sobrinos, no pude existir lo nutritivo si no es para un ser vivo” .

30, Noviembre 2012

Subjetivismo: Es el caso contrario al que explorábamos la semana pasada; podría llamársele también “individualismo axiológico”. “Ella sostiene que el sujeto individual y no el social es quien confiere valor moral o estético a un objeto, acto, persona o institución” . En este caso el individuo es quien, tras interactuar con el objeto o la situación, la analiza y saca su propia conclusión al respecto y con ella la valora. Existen tres formas clásicas de subjetivismo: El placer: que es esa sensación producida por la realización de una conducta y que en base a ella se le valora. El deseo: aquí lo fundamental es justamente los que se desea. El interés: aquí lo que mueve al individuo a actuar y considerar una conducta como valiosa es aquello que le puede producir.

23, Noviembre 2012

Para que a un objeto o situación se le confiera valor, existe una reacción psicológica, que puede ser individual o colectiva. Existen varias doctrinas que han estudiado y clasificado los valores desde distintos puntos de vista y siguiendo el texto de Frondizi, haremos una breve exploración de ellos. Sociologismo Axiológico: En ella, todo el valor moral, estético o religioso de un objeto, hecho o institución, depende de la aprobación de la sociedad. La esencia buena o mala del fenómeno, no depende de las bondades propias de la circunstancia, sino de lo que opine el grupo social. Es justamente ella, la sociedad en su conjunto, quien le da validez a la tabla de valores de toda la comunidad. En este caso, la educación se limitaría a promover y conseguir que los nuevos individuos que se integran, se ajusten a la conducta señalada. “Del mismo modo como aprenden una lengua y no la inventan, así también tendrán que aprender a valorar, a distinguir lo bueno de lo malo, lo bello de lo feo, lo correcto de lo incorrecto” .

16, Noviembre 2012

Si hay alguna acción que nos caracterice como humanos, ésta sin duda es el juicio. Juzgamos siempre y a toda hora, lo hacemos de forma consciente e inconsciente, lo hacemos con alguna intención particular o simplemente por pasar el rato. No escatimamos esfuerzo ni intoxicación interior con tal de determinar si las personas que nos rodean –y que en gran medida dan sentido a nuestra propia personalidad con sus actos u omisiones– han actuado correcta o incorrectamente. Esto sin importarnos en absoluto el grado de superficialidad de nuestras conclusiones. Todas esas conclusiones aparecen en nuestra mente –y lamentablemente también en nuestras palabras– basadas en los valores que, sabiéndolo o no, dan forma a nuestra concepción de lo bueno y lo malo, de lo aceptable y lo inaceptable. Aunque muy pocas veces alcanzamos a reconocer que juzgamos con varas distintas lo que hacemos nosotros contra lo que hacen los demás.

09, Noviembre 2012

Apuntes sobre la Libertad - 6 Por último, y para cerrar esta reflexión no quisiera dejar pasar la posibilidad de comentar con más amplitud los conceptos desarrollados en el texto de Hart que he citado como pretexto de discusión desde el principio. Como semanas atrás, tengo la impresión de que este autor esboza un concepto de libertad chato y superficial. Aclara sus razones para describirla como un amparado en los teóricos clásicos, sin considerar que éstos vivieron inmersos en unas realidades (contextos) sociales y culturales muy distintas a las de la actualidad. Incluso el propio Locke (1632-1704) habla de los derechos naturales en términos primigenios e insostenibles, y tan lo eran, que tuvieron que ampararse en la fundación de la para que los salvaguardara.

02, Noviembre 2012

Continuamos desarrollando el tema de la libertad, y además de comprender que sólo ejerciéndola podemos realmente convertirnos en seres plenos, es importante entender por otro lado la dimensión subjetiva de ella (tanto en el plano del derecho positivo como en la dimensión profunda). Por más buenas que sean las intenciones que expresen nuestros escritos filosóficos y jurídicos, el ejercicio de la libertad individual está sujeto a contextos. La ONU podrá decir que todos los hombres tiene derecho a ser libres –y tendrá razón en hacerlo y además yo afirmaré que es verdad–, pero la libertad (aun la amparada por el derecho positivo), primero colectiva –de cada país– y luego individual –de cada persona como miembro de ese colectivo– tendrá maneras diversas de llevarse a la práctica.

26, Octubre 2012

Apuntes sobre la Libertad - 4 En el apunte anterior dejamos semblanteada esa segunda faceta de la libertad a la que me refería desde el principio del texto y que poco o nada tiene que ver con el derecho positivo: la decisión del individuo respecto a lo que quiere y a la manera en que le gustaría lograrlo. Me resulta evidente que la libertad, si bien en el plano ideal y en papel podría ser la misma para todos, en la concreción real nunca termina por ser así. Tomo como ejemplo la libertad en los términos en que Hart la platea en su texto: “sea un derecho igual (para) todo adulto humano capaz de elegir: 1)tiene el derecho de que todos los demás lo toleren sin usar la coerción o la restricción contra él, salvo para impedir la coerción o restricción, y 2) está en libertad de ejecutar (es decir, no tiene obligación de abstenerse al respecto) cualquier acción que no sea de coerción o restricción, o esté destinada a perjudicar a otras personas” . Ésta me parece una visión muy superficial y hasta frívola de la libertad, que podría resumirse en el y .

19, Octubre 2012

Hablábamos de colocar el en su real dimensión y para ello es indispensable analizar la existencia desde una amplia gama de puntos de vista. A diferencia de la vida física, que es objetiva y puede medirse, la libertad, como ya decía, es un valor que se manifiesta en múltiples dimensiones. Por un lado está la obvia: no estar preso, ni encadenado, ni sujeto a limitantes físicas o bajo un régimen dictatorial que determine o impida el libre tránsito, la asociación, la expresión, etc. Es decir todas aquellas que sanciona –de forma justa o injusta– el derecho positivo. Quizá en este nivel también la libertad sea un valor que podría llegar a alcanzarse, pero de ninguna manera será sencillo puesto que hay una multiplicidad de visiones que contemplan la libertad con ojos distintos. Nunca será lo mismo el concepto de libertad para un Estado-Iglesia como sucede con algunos países musulmanes de Oriente Medio contra la visión de libertad de una democracia liberal europea.

12, Octubre 2012

En el apunte anterior hablábamos sobre la trascendencia de que en el mundo entero se garantice el . En esta ocasión profundizaremos un poco más en algunos de los puntos de inflexión que impiden que este derechos sea, en la práctica, plenamente reconocido y aplicado. Resulta sorprendente que este tan evidente y tan fácil de sostener desde la retórica, resulte tan inaprensible en la práctica, donde, para entender la complejidad del asunto, tendría que abordársele desde al menos cuatro situaciones de excepción: el aborto en determinadas circunstancias, la pena de muerte, el asesinar “justificadamente” a un semejante ya sea durante una guerra o como miembro de una fuerza policiaca o de seguridad y la eutanasia, entendida como la decisión consciente y libre de un individuo sobre su propia vida, o en su caso, la de un familiar respecto a un individuo que tiene muerte cerebral y por lo tanto ha perdido de forma irreversible su vida mental, emocional y espiritual, quedándole sólo la física y aun esta, de forma limitada y dependiente de una máquina.