Blog

15, Febrero 2013

No cabe duda que es tan fácil caer en fundamentalismos, que incluso cuando aparentemente se está contra ellos, se les combate desde la misma actitud que se desprecia. Esta sensación fue la que me invadió con la lectura de un texto que me parecía, erróneamente, que sería un texto por un lado lleno de razonamientos agudos e interesantes y por el otro escritos en un tono divertido y ligero. Nada de esto sucedió. Con la lectura de La filosofía feroz, de Michel Onfray, me encontré con un libro que aborda temas fundamentales desde una perspectiva extraordinariamente superficial y que además destila resentimiento y furia casi en cada página.

05, Octubre 2012

En el principio de su texto ¿Existen los derechos naturales?, Hart nos explica que su propósito consiste en “presentar la tesis de que si hay algunos derechos morales, se sigue de allí que hay por lo menos un derecho natural, el derecho igual de todos los hombres a ser libres”1. En mi muy personal punto de vista, estoy en absoluto desacuerdo con equiparar el con un elemento del derecho positivo, cuyo ámbito es exclusivamente jurídico y que sólo aplica en el universo de la ley aplicada al mundo material. Como ya trataré de desarrollarlo a lo largo del texto, pienso que la
, esa facultad esencial a todo ser humano, trasciende el derecho positivo y por lo tanto no está sujeta a él. El ser humano es libre sin que nada ni nadie tenga que otorgarle esa libertad y lo sigue siendo aun cuando otros seres humanos, amparados o no en la ley, la ignoren y atropellen.

20, Julio 2012

Quizá de lo que se trata en primera instancia es encontrar los valores y las razones que tenemos en lo más íntimo y privado para obrar en un sentido o en otro. ¿Realmente le damos prioridad a lo que muy en el fondo sabemos que es correcto o la gran mayoría de las veces anteponemos lo que nos parece que nos conviene más, así lo sepamos en esencia incorrecto?

17, Julio 2012

Supongo que para nadie resultaría sencillo recordar la primera vez que sintió miedo. En mi caso la situación es similar. Siempre, a lo largo de toda mi vida, he tenido momentos de temor, de miedo e incluso de pánico; incluso, de ese tan intenso, que, como dice Montaigne en su ensayo , trastorna el juicio, engendra alucinaciones e incluso paraliza. Los humanos tenemos raciocinio, tenemos imaginación, tenemos angustias, sueños, deseos, filias, fobias, pasiones y un sin fin más de estímulos que no podemos pasar por alto o ignorar; y la combinación de todas esas emociones nos hacen responder a estímulos adicionales a los que la naturaleza nos impone por la propia existencia.

13, Julio 2012

ras el análisis que hacíamos en la entrega anterior, la inquietud inmediata sería ¿cómo debo construir mi propio sistema ético y moral? Aunque intuimos que una estructura de pensamiento que nos lleve a un comportamiento “correcto” no puede basarse en una mera costumbre, tampoco pasamos por alto que vivimos rodeados de gente que tiene arraigada una cierta manera de actuar, y donde ciertas conductas son aceptadas por todos, aun cuando es evidente que contravienen lo que nuestro sentido común cataloga como “bueno”. Ahí se formula una nueva pregunta que nos lleva a meditar sobre ¿cuáles son las normas que debo seguir? Y otra muy importante ¿a qué criterios debo atenerme para escoger la norma correcta?

06, Julio 2012

Reflexión acerca de la tica, la moral y el comportamiento correcto.

29, Mayo 2012

Todos opinamos del amor, casi todos lo hemos experimentado, tanto en sus vertientes filiales, entre padres, hermanos y amigos, así como en las pasionales, pero por su propia naturaleza, lejana a la razón y eminentemente experiencial, resulta muy complicado explicárselo –y mucho menos teorizar a cerca de él– a quién desconozca la emoción a partir de haberla vivido en alguna de sus múltiples vertientes. Hoy me gustaría abordar el enfoque de un libro magnífico que habla precisamente sobre el Amor: El collar de la Paloma, de Ibn Hazm de Córdoba. La peculiaridad de este texto no sólo radica en que pertenece a una visión del amor desde el mundo y la cosmovisión árabe –más allá de que el autor nació en Andalucía durante la invasión árabe a España–, sino que además es un texto que data aproximadamente del año 1022; es decir, de hace casi mil años.

08, Mayo 2012

En su libro Dialéctica de lo Concreto, Kosik afirma que “los dioses solo existen para quienes los reconocen. Es muy importante distinguir que religión y espiritualidad no son lo mismo, aunque es deseable que marchen de la mano. La religión tiene que ver con un culto en concreto, con un ritual particular, mientras que la espiritualidad, más allá de la fe de cada creyente, no es un altar, ni un trozo de madera, una reliquia o un símbolo, sino un vínculo profundo entre lo humano y la divinidad, entre lo finito y relativo con la idea de lo absoluto y eterno. Para Kosik la crítica que la Ilustración hizo respecto a las religiones era errónea, pues en ella se trataba de dejar de manifiesto que ningún altar ni ningún pedazo de madera era Dios, sin embargo, en efecto, Dios no es un objeto material, no es una parte de la naturaleza, sino que, como ya se dijo, es un anhelo espiritual a la vez que un producto social –quizá, en efecto representado y simbolizado en objetos materiales– y por eso resulta imposible erradicarlo del cuerpo colectivo que cree en él con meros razonamientos lógicos y datos científicos.

27, Abril 2012

Siendo realistas, prácticamente no conocemos nada y lo único que hacemos es construir lo mejor que podemos nuestra propia versión de un mundo completo a partir de lo que percibimos, razonamos y sentimos Aunque al señor Ortega y Gasset no le guste lo inefable, el hombre de todas las épocas, movido por esa mezcla las más de las veces incontrolable, entre razón, sentimiento y percepción, ha sido siempre un ser con inquebrantable deseo de saber; pero por más que el espíritu del hombre moderno lo pretendía, hoy sabemos que existe un universo infinito que no conocemos y que seguramente no conoceremos jamás. (link)

20, Abril 2012

El ser y la libertad del hombre son dos temas ciertamente interconectados y complementarios, pero diferentes. Un hombre no puede renunciar a ser hombre. Un hombre, lo quiera o no, siente y piensa justamente porque “es”, porque ambas características forman parte de su esencia, forman parte de su propia humanidad; sin embargo es, al relacionarse con el mundo, al interactuar con su realidad, cuando se vuelve completamente libre de actuar o no, o de actuar en un sentido o en otro.

13, Abril 2012

Descartes aseguraba que lo que nos hacía hombres era razonar. Sin embargo yo estoy convencido que, exactamente en la misma proporción y medida que nos hace humanos la razón, también nos hace humanos la emoción. El hombre, en esencia, es la mezcla de razón y emoción, y es justamente el balance entre al una y la otra la que cambia en cada individuo y en cada circunstancia.