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09, Noviembre 2016

No tengo idea de si Bob Dylan tiene o no los merecimientos para que le sea otorgado el premio Nobel, pero su nombramiento ha abierto un espacio para reflexionar al respecto de diversos asuntos. 

01, Marzo 2014

Con su forma de herradura y su infinidad de puentes y calles irregulares, Ámsterdam puede convertirse en un laberinto de torres puntiagudas y edificios medievales.

01, Marzo 2014

Como tal ésta ciudad fue fundada apenas en 1873 –tras la unificación de tres poblaciones distintas: Buda, Óbuda, y Pest-; sin embargo en la zona ya había asentamientos humanos desde el Paleolítico.

22, Febrero 2013

Sin embargo al día siguiente recordé un artículo que hacía poco había releído y me hizo darme cuenta de que los prejuicios que airadamente reclamaba a mis interlocutores están tan arraigados en mi como en ellos, y así mi endeble serenidad interior se desvaneció por completo. El artículo del que hablo está contenido en un libro por demás espléndido e interesantísimo: Encuentro con la Sombra. Esta antología es una reunión de artículos breves escritos por diversos psicólogos de la talla de Carl. G. Jung, Marie-Louise von Franz y Ken Wilber, entre otros. Como el propio título lo señala, el libro trata por entero de la , ese término Jungueano que define aquella parte de nuestra personalidad que está oculta de nosotros mismos, agazapada en el inconsciente y de la que pocas veces nos damos cuenta de que existe. Este hecho provoca que pasemos por alto lo mucho que influye en nuestras decisiones cotidianas, y que además nos impide conocernos realmente a profundidad.

15, Febrero 2013

No cabe duda que es tan fácil caer en fundamentalismos, que incluso cuando aparentemente se está contra ellos, se les combate desde la misma actitud que se desprecia. Esta sensación fue la que me invadió con la lectura de un texto que me parecía, erróneamente, que sería un texto por un lado lleno de razonamientos agudos e interesantes y por el otro escritos en un tono divertido y ligero. Nada de esto sucedió. Con la lectura de La filosofía feroz, de Michel Onfray, me encontré con un libro que aborda temas fundamentales desde una perspectiva extraordinariamente superficial y que además destila resentimiento y furia casi en cada página.

08, Febrero 2013

La semana anterior decíamos que en ninguno de los dos ejemplos expuestos –el de la mujer que ofende a su amiga, o el del hombre que hace un chiste cruel a costillas del amigo– resulta más fácil ser malo. Al contrario en ambos casos pensar el chiste o la ofensa requiere de mayor ingenio y esfuerzo que simplemente quedarse callado. ¿Es más fácil? No. Simplemente lo hicieron para reforzar y defender su propia idea de sí mismos, sin asumir las consecuencias de su acto y sin tomar en cuenta el daño que causaban. Una vez más, decíamos, la palabra clave es "Conciencia": Qué digo, por qué lo digo, y cuáles son los resultados directos e indirectos de ese hecho sobre los demás y sobre mi entorno. Ser Conscientes de que quedar como los "chistositos" o la mujer "cool e implacable" no nos hace mejores que el otro, al contrario, en un sentido moral nos degrada. Este último proceso es el que en efecto es más difícil de llevar a cabo: decidir y actuar no en función a lo que creo que es mejor para mi –y mi ego– en ese instante, sino decidir y actuar en función a lo que en Conciencia que es mejor para (que no sólo me abarca a mi, sino también a todo aquello que me rodea).

01, Febrero 2013

En estos días una entrañable amiga de muchos años –y ahora lectora– me mandó un afectuoso correo en medio del cual me hace una pregunta que misteriosa e injustificadamente supone que yo podría contestar: “¿Cómo puede ser posible que un sólo hombre pueda hacer tanto daño a tanta gente con muy poco y por el contrario, que una sola persona para poder hacer el bien sea a base de mucho esfuerzo y sacrificio? ¿Es más fácil ser malo?” El cuestionamiento es absolutamente abrumador y la respuesta más honesta –y breve– que se me ocurre es que no tengo la menor idea de por qué las cosas son así y que lo más sensato es asumir la postura budista de la aceptación total e incondicional de lo que es para así eliminar la resistencia inútil ante los acontecimientos inevitables y de paso hacer más llevadero el sufrimiento inherente a la existencia material.

25, Enero 2013

Hojeando la sección de espectáculos me quedé completamente estupefacto al enterarme de las recientes declaraciones del Príncipe Enrique de Inglaterra. Realmente no suelo experimentar ninguna emoción por nada que pueda aparecer en esta parte del diario, sin embargo los comentarios atribuidos al sujeto en cuestión me hicieron pasar de la incredulidad, al franco repudio, para terminar con una extraña sensación compasiva ante la superficialidad, la inconsciencia y la estupidez de Mr. Harry, si es que realmente dijo lo que se dice que dijo.

18, Enero 2013

Hojeando el periódico del martes, me entero que al parecer Lance Armstrong –el 7 veces ganador del Tour de Francia– había grabado un programa de televisión donde confiesa a Oprah Winfrey que efectivamente utilizó sustancias prohibidas para incrementar su rendimiento deportivo. Aunque desconozco los detalles finos del hecho en sí, tengo entendido que el sistema de dopaje implementado por el ciclista para lograr sus propósitos –y no ser descubierto, claro– era verdaderamente sofisticado y prácticamente indetectable, al grado de que han tenido que pasar varios años de su retiro para que pueda comprobarse con cierta certeza que en efecto lo hizo. A esto hay que agregar la teatralidad que implica que la confesión –que supongo tuvo lugar hace apenas unas horas– se haya transmitido por televisión para todo el mundo, y seguramente sazonada con lágrimas y arrepentimientos que sin duda sonarán emotivos, pero que en realidad se sabrán más forzados que reales, ante la cantidad de veces que lo negó en el pasado cercano y lejano, sin contar los desplantes donde retaba a quien quisiera escucharlo a que demostraran su falta.

11, Enero 2013

Apenas el miércoles por la mañana me armé de valor y, luego de algunos años de postergarlo, inicié la relectura de Crítica de la Razón Pura, de Immanuel Kant con la esperanza de que mi raciocinio hubiera madurado lo suficiente como para comprender su contenido al menos un poco mejor que en la ocasión anterior. Los buenos propósitos duraron poco, porque en la primera línea de la Introducción me encontré con una sentencia que me hizo perder la poca serenidad que me quedaba: “No hay duda alguna de que todo nuestro conocimiento comienza con la experiencia”. Y cierra dicho primer párrafo de la obra monumental con una conclusión no menos inquietante que la otra: “Por consiguiente, en el orden temporal, ningún conocimiento precede a la experiencia y todo conocimiento comienza con ella”

21, Diciembre 2012

Más o menos a la mitad de la película la verdadera trama queda al descubierto. No se trata de la guerra a muerte entre Nina y resto el mundo que se interpone entre ella y sus sueños de triunfo, sino la lucha descarnada de Nina contra sí misma. Ahí, para mi gusto la cinta se desdobla y alcanza perspectivas insospechadas. Uno deja de tener claro que es aquello que en efecto sucede en la realidad y cuáles de las acciones se desarrollan sólo dentro de la cabeza de Nina.